El otro día estábamos viendo un capitulo de una serie de HBO con mi hermana, de esas que no son tanto de humor verbal sino más situacional, de victorias y desgracias de personajes en general desafortunados. En un capítulo en particular sucedió algo que nos hizo reír tanto que ameritó una repetición de la escena, como para sufrir de nuevo.
Y, con eso, matamos la situación por completo.